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Mujer de retos, triunfos y convicciones

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Por Laura Hernández

 

Con inteligencia y como ejemplo de que las cosas se logran trabajando, Ana Gabriela Guevara está lista para ser directora de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade), durante el próximo sexenio.

Al convertirse en la primera mujer en el cargo, el mérito es doble y su meta está definida: potenciar el deporte como herramienta para fortalecer el tejido social.

Multifactorial

Actualmente se desempeña como diputada en la 64ª Legislatura. Ahí, en el lugar donde se hacen las leyes, tras la sesión del día, presentar una iniciativa de salud y subir a tribuna, la atleta, multimedallista y política recibe a Resonancias.

Entusiasmada por el honor de dirigir los rumbos del deporte en México, señala que es también porque quiere lograr grandes transformaciones e impulsar y darle un dinamismo a la materia. “Creo que es una gran oportunidad. Y hoy toca estar de los dos lados de la cancha: haber sido deportista –una deportista con resultados-, pero a la vez tener un bagaje, un entendimiento distinto de lo que desde la administración pública se ocupa para estar al frente de un reto tan importante”.

Por instrucción presidencial, en 1988 se creó la Conade. A partir de diciembre de este año, la sonorense se convertirá en la octava responsable al frente del organismo, y sabe cuán trascendente es realizar una disciplina a todos niveles.

“El deporte es ir más allá de los seleccionados nacionales. Hay que ir a las bases, a lo que tiene que ver con el deporte popular, con la recreación, con la activación física y con la educación. No podemos verlo solamente para niños. Hay que meter a los adultos, a los jóvenes, a los adultos mayores”.

Indica que el deporte representa muchas llaves maestras, desde valores y disciplina, hasta salud y a favor de la pacificación del país. “El deporte siendo una herramienta tan bondadosa, tan loable, no se ha potenciado ni se le ha dado una explotación plena. Existe la referencia de que sólo es en la escuela donde se tiene que practicar, pero hoy abraza muchos subtemas: desde salud (con enfermedades crónico-degenerativas) hasta desintegración familiar o desintegración social”.

“Con el deporte, la formación en la educación básica ayuda a encontrar valores que de repente en la letra quedan muy huecos. Y en la práctica, la activación física te lleva, te enfrenta y te permite comprender la importancia del respeto, la disciplina, el hábito del trabajo día con día; saber construir proyectos, metas, ganar y perder –que es elemental en la vida, no todo siempre es ganar”.

Ganadora de la presea de plata en Atenas 2004, detalla que la prevención social va en dos vías: reinserción y readaptación. “Los que ya delinquieron ¿cómo los volvemos parte de la sociedad, sin que se queden con el estigma eterno de que cometieron un error de vida? Y prevención, para los que no han delinquido”.

“La pacificación está ahí, siempre ha estado, lo que pasa es que al deporte no se le ha dado el interés e importancia que representa para el gobierno, para la sociedad, para un individuo en cuanto a salud, bienestar y de todo lo que engloba”.

“Siempre he dicho que un niño que va a una unidad deportiva lo multiplicamos por 5 porque va la familia, los amigos, y se involucra un tejido social que va en suma y en suma. Entre más espacios deportivos tengamos, más actividades, entre más oportunidades les generemos, iremos construyendo ese tejido”.

“Los que han delinquido, involucrarlos en actividades y tal vez reducir sus penas. A través del deporte podemos lograr dos cosas: darle un significado a su vida y dejar de estigmatizarlos. Cómo de estar en ese concepto los podemos volver un héroe al ganar una medalla para el país o simplemente porque logre una victoria para su colonia o ciudad natal. Con eso obtiene un sentido de vida que le puede ayudar a transformar la de él, la de su entorno y la de muchos más”.

Respecto a la de salud, Ana Gabriela refiere que en México han avanzado problemas como diabetes, obesidad, hipertensión y un sinfín de padecimientos crónico-degenerativos, “que no nos van a alcanzar los presupuestos ni las pastillas para atender a tanta gente enferma. En cambio el deporte no cuesta, es una herramienta que sigue sin usarse y está ahí”.

“Así que vamos empezar a utilizarlo para mitigar esos costos, y que éstos se vuelvan números positivos. Es lamentable señalar que México es el número 1 en obesidad, diabetes, en delinquir o en tráfico de drogas. Hay que darle la vuelta y que los número 1 sean en positivo”.

Individual y colectivo

Ex senadora y responsable del Instituto del Deporte del DF en 2008, explica en qué consiste la cuarta transformación desde el punto de vista deportivo.

“El deporte tiene este escenario multifactorial donde no se queda en una cancha, gimnasio o competencia. Tiene esta posición donde está en la escuela, en una cancha de barrio, en un estadio olímpico o en un Mundial, está aquí –donde se tiene que regir una ley-. La transformación tiene que venir desde la esencia, y esa la representamos en lo individual cada ciudadano”.

“La cuarta transformación, y ahí está la clave de lo que pueda significar el futuro en nuestro país, es convencernos de lo que somos, de lo que representamos y el potencial que tenemos. Esa primera transformación tiene que venir desde lo individual, en que estemos convencidos de que es posible, y que la transformación la tenemos que dar en lo colectivo”.

“Hoy tengo esta encomienda, pero no lo voy a poder hacer sola, necesitaré de todos esos entrenadores que están con todos esos niños, convencerlos de que pueden ser el futuro de este país. Que tenemos que motivarlos, que nadie nos va venir a dar conocimiento más que el que nos demos nosotros mismos, y que el potencial y futuro está frente a cada uno. La decisión la tenemos y hay que empezar a trabajar hacia dónde queremos llegar y dónde queremos estar”.

“Esto me hace recordar mis tiempos de infancia, de soñar con ser medallista olímpica, con ser campeona del mundo, y que toda la gente me decía que era difícil, casi, casi imposible. Pero hoy mi historia personal me asiste con la razón, y por eso creo firmemente que la transformación sí es factible, y lo único que hay que hacer es empezar a trabajar y acercar las cosas a la gente”.

“Sé que somos un país muy productivo, muy entusiasta y que tenemos todo para lograrlo. Lo primordial y el primer elemento arriba de la mesa será tener un plan, y en la medida en que lo construyamos y vayamos desarrollando, empezarán a llegar los resultados. Es llevarlo desde el punto de vista deportivo, pero también a lo económico, empresarial, de desarrollo, de crecimiento. Que tiene todas esas aristas que da el deporte, y que no podemos desaprovechar el gran acervo que representa el llevarlo a la educación y darle esa relevancia”.

Cercanía

Consciente de que los Juegos Olímpicos son lo más atractivo y Tokio 2020 está a la vuelta de la esquina, la velocista comenta que esto no debe ser parámetro para el gobierno y sí sembrar hacia adelante. “Y el futuro siempre va estar en la niñez”.

Por ello, entre las acciones que proyecta está no atender desde un escritorio la política deportiva, sino ir al campo. “La motivación será un factor importante, asumiendo el rol de que soy una prueba de que las cosas se pueden lograr”.

“Mostrarme como soy, que los niños se den cuenta que soy de carne y hueso, y que lo que hice tampoco se hizo en una cacerola o fue invento de unos cuantos, sino efecto y resultado del gran trabajo que se hace día con día”.

El mensaje es claro. “Eso es lo que hay que comunicarles: en la vida los resultados no se logran por WiFi ni por osmosis, tampoco por regalo. Hay que trabajar para ello”.

Y utilizando la palabra de nuestro medio, Guevara Espinoza dice “lo que tenemos que hacer es que logre resonancia esto. Entre más crezca la resonancia, será más factible que lleguemos a los números, al alcance y beneficio que queremos obtener. Y su Sindicato es clave, comunicar y estar con la gente hoy se vuelve elemental. Creo que la comunicación, bien dada y bien puesta, puede representar un avance significativo en muy poco tiempo”.