Compartir

El exgobernador de Veracruz, Javier Duarte de Ochoa, fue condenado por un juez federal a nueve años de prisión tras declararse culpable de los delitos de asociación delictuosa y lavado de dinero. En una audiencia realizada esta tarde ante un juez federal, el exmandatario aceptó los cargos fincados por la Procuraduría General de la República (PGR, Fiscalía) que lo acusa de haber desviado recursos públicos a través de una red de empresas fantasma. Según la acusación de la PGR, Duarte giró instrucciones a una red de testaferros que compró cerca de 40 propiedades con recursos provenientes del erario de Veracruz.

Duarte pactó con la Fiscalía, a través de su abogado, un procedimiento abreviado con el que pudo obtener una pena de nueve años de prisión y una multa de 58.890 (unos 3.270 dólares) por los delitos imputados y así evitó llegar al juicio oral.

 

 

 

El pasado 22 de agosto, la PGR reclasificó el delito de delincuencia organizada por el de asociación delictuosa, de menor gravedad, lo que causó indignación en la opinión pública. En la audiencia de este miércoles, llamada intermediaria y previa al juicio, el juez analizó cada una de las pruebas presentadas por la PGR para determinar si servirían para el juicio. Sin embargo, la audiencia dio un giro tras la declaración de culpabilidad de Duarte y se le terminó dictando una mínima sentencia, así como el decomiso de bienes. Pese al fallo de este miércoles, aún le quedan pendientes los cargos fincados por la Fiscalía de Veracruz.